lunes, 23 de abril de 2012

Con Una Foto robaste mi corazón



Por fin luego de tanto planificar un merecido viaje a unas islas espectaculares llamada los Roques en Venezuela, Gabriela emprendió su camino, su acompañante Keimber no pudo ir por un conflicto familiar, su hermano celoso logro convencer a su madre de que no lo dejara ir, alegando lo peligroso de estos viajes sin supervisión adulta, al fin llego a la posada, se sentó en la cama y respiro profundamente, se sentía feliz, iría a caminar por los alrededores para conocer el lugar.

Un chico coreano estaba en esa misma posada, justo al lado de su habitación, había llegado un par de horas atrás y estaba dispuesto a ir a conocer ese hermoso lugar. Su nombre Kibum, saco su cámara, se dedicaba a tomar fotos de paisajes hermosos y le toco visitar este en particular, salió a recorrer el sitio, tomo fotos de las calles, de las casas, de su gente, una chica paso a su lado y le llamo la atención su sonrisa, ella le sonría a un niño que le ofrecía una flor silvestre, una hermosa foto, ella transmitía una dulzura y a su vez le era enigmática. Sin más, por una especie de atracción inusual camino detrás de ella, Gaby estaba contenta con su flor, y sonreía, se metió por un camino para llegar a la playa cercana, las arenas blancas de aquel lugar era hermosa, fue hasta la parte más alta, allí miro el paisaje, el agua cristalina del mar en la orilla y la inmensidad del océano que se confundía con el cielo azul claro, el sol se reflejaba en el mar de forma muy hermosa, otra sonrisa se formo en su rostro y sintió un click cerca de ella, al voltear lo vio, un fotógrafo muy simpático de ojos marrones y cabellos negros, asiático tal vez, se pensó ella, este camino acercándose y le dijo: - Buenos días, mi nombre es Kibum y soy fotógrafo – le dio una tarjeta con su nombre, continuo diciendo: - Me dedico a tomar fotos de paisajes y de la gente, me disculpo por la que hice pero me pareció que era ideal tomarla – Gaby le sonrió, era como si el alma se trasmitiera en aquel gesto, para él era aun más bello que el hermoso lugar que le rodeaba, ella le dijo mientras ofrecía su mano por educación para presentarse:- Mi nombre es Maria Gabriela, pero me puedes decir Gaby – Y él estrechando su mano le dijo: - Es un placer para mi conocerte Gaby – y él le ofreció una sonrisa amable, tan linda que hizo que se ruborizara un poco ante ese gesto…



Parte II



Al siguiente día se encontraron en la posada para desayunar, él venía vestido con una camisilla azul clara y unos shorts, sus piernas eran bien formadas y atléticas, ella traía un vestido corto playero de color morado claro, ese día iría a un arrecife y él le acompañaría, durante el desayuno hablaron sobre ellos, el trabajaba en corea para una revista de turismo, ella estaba estudiando comunicación social, por tanto ambos en cierto modo tenían cosas en común, ya que su trabajo implicaba un artículo que debía hacerse a partir de esa foto y ella estudiaba para ser la persona que en un futuro redactaría un artículo para una noticia o lugar.



Fueron en un bote pesquero hasta el arrecife, allí era un lugar hermoso, con bastantes peces de diversos tipos y agua cristalina, allí en tomo varias fotos del sitio, aquello era un paraíso, ella disfrutaba del viendo que venían de mar adentro, era fresco, decidió nadar donde le había aconsejado el pescador, allí floto y se relajo, luego sintió de nuevo el click sobre ella, al voltear Kibum le había tomado otra foto más sonriendo dice: - Era una buena toma, no podía desperdiciar – guardo su cámara y la puso en bote, luego se quito la camisa y se hundió cerca de ella, luego salió escurriendo agua por su rostro hermoso, con una sonrisa a ella, Gaby le sonrió con cierta pena, aquel chico hacia que su cuerpo se estremeciera como nunca antes lo había hecho por un hombre, le era muy atractivo, era fácil perderse en sus ojos marrones, tan cautivadores y de mirada profunda. Él le invito a nadar y ella acepto, nadaron de un lugar a otro, pasando entre cardúmenes de peces que habían en aquel lugar, muy hermoso, el pescador les sugirió que era hora de irse, ya que se acercaba una tormenta y era mejor estar en tierra firme, así lo hicieron, esa noche llovió con intensidad y la luz de la posada se fue, Gaby camino en la oscuridad ya que había salido a buscar un poco de agua, se tropezó con alguien y esta persona le dijo: - Perdón – ella reconociendo la voz de Kibum dijo:- Kibum ¿verdad? – él le dijo: - Si soy yo, te gustaría ir al patio a ver las estrellas – ella acepto con una gran sonrisa, se sentía libre de hacerlo porque él no la vería.



Se sentaron en el patio, el llevo una sabana para que se pudieran sentar, se echo hacia atrás acostándose para ver el cielo y ella le imito acostándose a su lado, el le relato lo hermoso de la estrellas y las constelaciones, ella le hablo de la luna y su hermosura, él le dijo: - Existe algo más bello que la luna, tan cegador como el sol y doblemente más importante que ambos astros – Ella curiosa le pregunto que era a lo que él le respondió: - El amor – ella se sonrojo, aquel chico no solo era hermoso y atento, era un romántico, una persona que enamoraba con sus gestos y palabras, Gaby sentía que era muy feliz con tan solo conocerlo, sin ni siquiera aspirar a más –



Él le contó sobre sus padres, en eso una estrella fugaz pasó y le dijo: - Pide un deseo – ella cerró los ojos y lo abrió algo decepcionada, él extrañado le miro diciendo. – ¿Por qué esa cara? – ella dijo: - Pedí un deseo pero no se cumplió – él le pregunto que pidió a lo que ella contesto:- No puedo decirlo, capaz y sea un deseo con efecto retardado  - y luego agregó: - Tu que pediste – y él dijo: - Nada, lo que quiero lo tengo ya, no necesito que me cumpla un deseo – y le miro a los ojos, con ternura y lentamente se acerco a ella y le beso, tan rápido como la estrella fugaz pero lo hizo con ternura y algo de pena, se iba a disculpar cuando ella dijo : - Vez, vino con efecto retardado – el sonriendo la volvió a besar, esta vez con más intensidad, haciendo que sus labios se movieran de un lado a otro, con sus lenguas acariciándose y deseando estar así más y más tiempo…



Parte III

 Advertencia: En esta lectura hay Lemon



Lentamente separo sus labios de él y le miro sus ojos tan bellos y penetrantes, ella miro aquel brillo en sus ojos tan especial y le abrazo, así pasaron la noche hablando hasta que amaneció. Esa mañana desayunaron juntos, pasearon por el pueblo tomados de la mano, visitaron lugares artesanales, pasearon por la playa, almorzaron frente al mar, la brisa alborotaba los cabellos de ella de forma juguetona lo que a él le encantaba porque le daba la escusa para tocar su rostro quitándole algún mechón rebelde que le tapara su lindo rostro.



Le gustaba verla reír, le encantaba sus ojos cafés, su rostro era tan tierno, toda ella era un encanto, una mujer que jamás había conocido, lo malo de esto, de ese momento era la despedida, debía irse al siguiente día, no quería despedirse, ese día disfruto de toda su belleza, de esa vitalidad que era parte de la vida de ella, eso hermoso que le era tan atrayente, cayó la tarde sobre el pueblo, camino con tristeza hacia la posada, ella sabía que algo le molestaba y le pregunto que le pasaba él algo triste le confesó que se iría pero que no pensara mal, debía cumplir con su trabajo, pero él regresaría, le abrazo con ternura mientras ella derramaba lagrimas por aquella despedida, Gaby sentía que este hombre era para ella, le abrazo con fuerza mientras más lagrimas salían llenas de tristeza con cierta rabia.



Ella no quería verlo partir así que no quiso que le avisara cuando se iba temprano en la mañana, apenas durmió, al salir se percato de su ausencia, y las lagrimas volvieron a salir, se las seco algo molesta decidió no continuar con su estadía allí y regreso a Caracas, ella le había anotado en un papel su dirección y teléfono, aunque no sabía porque lo había hecho, seguro jamás le mandaría algo y mucho menos llamaría, pero se equivoco, él la llamaba cada día siempre a las 10 en punto de la noche, le decía donde estaba, en la india, en Egipto, en algún poblado de Argentina, siempre antes de despedirse terminaba con una frase: - Ninguno de estos lugares hermosos puede superar la mejor foto que he hecho, por más que viaje, por más bellezas admire de este mundo, ninguno puede emular la belleza de mi mejor foto – algo que hacia tener cierta intriga, quería ver aquella foto, que era tan linda, que le hacía tan especial su imagen.



5 meses después recibió un correo con un boleto para los Roques con gastos pagos para el siguiente fin de semana, y una nota: “Te enseñare mi mejor foto allí”, ella grito y dio saltos por todos lados, él le había mandado aquello, le vería, volvió a brincar y unas lagrimas de felicidad rodaron por sus mejillas, y rio con alegría.



Se preparo mejor que nunca para ese fin de semana, le vería, se acomodo su  cabello, se puso el vestido más coqueto que tenia, se perfumo y tomo su maleta con una gran sonrisa, fue directamente al aeropuerto y tomo la avioneta hacia los Roques, al llegar fue a la misma posada de la última vez allí la dueña le informo que él chico de la vez anterior  le había dejado una nota, al leerla vio que decía:  “hay un lanchero que te llevara hacia el arrecife que visitamos aquella vez”.



Ella fue a su habitación, se puso un traje de baño de dos piezas, volvió a ponerse su lindo vestido  y corrió al muelle allí había un lanchero que al verla le pregunto: - ¿usted es la señorita Gaby? – ella asintió feliz y se monto, minutos después llegaba al arrecife el cual tenía una pequeña isla de arena donde había un toldo y una persona esperando, al llegar era él y le abrazo con emoción, le encanto sentir su aroma dulce y el tibieza que emanaba su cuerpo, ella le miro el rostro aquel que le encantaba, el lanchero dijo: - Bueno les vengo a buscar dentro de unas 3 horas – les sonrió de forma amable retirándose, ambos le veían como se marchaba, luego Kibum le dijo: - Estas muy linda, creo que más que la última vez que te vi, por cierto Mira mi Mejor foto – ella la tomo con curiosidad, era la foto de ella cuando estaba viendo el mar y le conoció, Gaby sintió que su corazón latía de forma acelerada, luego le miro con ojos brillantes y este le dijo: - No existe en el mundo alguien tan bello como tú, ni sitio que me haga olvidar tu belleza – Gaby le abrazo con todo el amor que emanaba su alma, y él le correspondió con el mismo sentimiento, ambos se habían enamorado y sentían felices al estar juntos, luego él con suavidad hizo que levantara su rostro hacia él y le beso, con intensidad, sus lenguas se encontraron y acariciaron una a la otra, con lentitud un beso realmente lleno de sensaciones y que querían disfrutar cada instante en que sus labios y lenguas se tocaban el viento del mar rosaba sus rostros con delicadeza, haciendo ver que aquello debía de mantener la magia del amor, por fin luego de lo que paso una eternidad se separaron para ver sus rostros, los ojos brillantes que daban a entender la felicidad que sentían al estar juntos.



Se sentaron en la arena y le relato como había decidido hacer un negocio diferente, así que viviría en Venezuela desde ese día, haciendo que ella gritara emocionada y el sonriera, luego le beso con una intensidad mayor, recostándola lentamente sobre la arena, el mar tocaba sus pies con el ir y venir del oleaje tenue, él cuerpo de él estaba sobre ella, y se detuvo para invitarla a nadar, fueron y se bañaron, jugando en el agua, riendo, viendo pececillos exóticos, luego le beso en la orilla, con lentitud hizo que se recostara estando él sobre ella, besándola con intensidad, sus piernas sumergidas en el agua cristalina de ese paradisiaco lugar, ella estaba feliz y él con ella, la deseaba, se separo lentamente para mirarle su rostro y le dijo: - Te amo Gaby, tanto como lo es él estar aquí, tanto como que comenzare a vivir en lugar nuevo para estar a tu lado, siempre estar contigo, ¿deseas eso? – a lo que ella respondió: - Si, ahora y siempre juntos, te amo – y se besaron nuevamente, las manos de él acariciaban el borde de su cuerpo, haciendo que ella se estremeciera, el susurro mientras sus labios empezaban a besar su cuello: - te deseo – ella cerro sus ojos antes aquel contacto y dijo en un suspiro: - también te deseo – bajo sus labios besando el borde de sus pechos virginales, y luego su lengua recorrió hacia su ombligo y vientre con suavidad, haciendo que ella se sintiera su cuerpo se extasiara ante ese tacto de su lengua tibia por su cuerpo,  luego subió de nuevo hacia sus labios, para besarla mientras sus manos desabrochaban la parte superior de su traje de baño, y delicadeza lo retiro, su pecho desnudo era tocado por el de él, su piel era cálida, seguían besándose, volvió a besar su cuello y esta vez besos sus senos con ternura, y con la punta de su lengua acaricio sus pezones que apuntaban al cielo, luego los succiono haciendo que ella gimiera, luego beso el borde de los mismo y volvió a subir hasta su cuello lamiéndolo y luego besando nuevamente sus labios, ella sintió la virilidad de él totalmente excitada, se notaba debido a la bermuda húmeda que llevaba puesta, sintió algo de miedo, pero no iba a hacer que se detuviera, le amaba y le deseaba, así que decidió no pensar en ello, él le seguía besando y quito su bermuda dejándolo en completa desnudes, luego se separo de ella, para bajarle su parte de abajo del traje de baño, y admirando su belleza, allí estaba la mujer que amaba al natural, sin nada que cubriera su hermoso cuerpo, ella le miro a él de arriba abajo y observo al hombre que amaba en su desnudez, era hermoso y masculino, iba a ser suya, de eso no había duda, el se recostó sobre ella nuevamente, esta vez sus caderas hicieron que sus piernas se abrieran, le beso y dijo: - Serás mi mujer, yo tu hombre ahora y siempre, – se preparo para entrar dentro de ella, Gaby aguanto la respiración, él empezó a penetrar su interior, un dolor agudo se hizo presente haciendo que una lagrimas bajaron por sus mejillas, él empezó a besar su rostro susurrando: - te amo – empezó el moverse dentro de ella, con mucha calma, para que el dolor no fuera tan fuerte, su vientre se expandía ante su virilidad, y él sentía como poco a poco se adaptaba a su presencia, poco después se movía con más intensidad, sus caderas se movían a un ritmo que iba acelerando, él dolor que sentía ella se desvanecida en cada moviendo, cada vez que sentía a él totalmente dentro de ella, un suspiro de él mientras le besaba el cabello, ella empezaba a gemir con la respiración agitada, él beso su rostro mientras suspiraba, ella dejo escapar un tenue “te amo”, él seguía moviéndose con más intensidad, y ella se aferraba a su espalda ancha, aquellas sensaciones que por primera vez sentía le hacía cerrar los ojos para recordar cada sensaciones, guardarla en su memoria por siempre, otra vez dentro de ella por completo la alzo e hizo que se sentara aun dentro de ella, luego fue el quien se acostó, y siguió moviendo sus caderas ahora ella encima de él, parecía una sirena con él mar a sus espaldas, ahora ella sentía todo su ser dentro, aquellos movimientos de las caderas de él hacían que todo su cuerpo se moviera, las manos de Kibum posaban sobre sus pechos haciendo que ella se excitara más, el movimiento de las caderas aumento en el ritmo terminado en ambos explotando ante el orgasmo, ella se hecho sobre él, y este le abrazo diciendo: - Eres la mujer más hermosa que jamás he conocido y siempre te amare – le beso, y ambos se recostaron en la arena, exhaustos pero felices.



El monto un negocio de fotografía en Venezuela, ella era su asistente, al poco tiempo se casaron y tuvieron su casa, donde se amaban cada vez que podían, juntos siempre, amándose, ella junto al hombre que con una foto le robo su corazón.

FIN

“Del Odio al Amor un Solo paso”



Irina era una chica muy linda y de ojos muy vivos, de esos que te dejan interesado al verlos, de saber más sobre esa persona, toda su alma expuesta en una mirada, al fin le tocaba un trabajo de cierta categoría y pensaba “Un día en un nuevo trabajo, me tocará en la SM ahora, bueno eso es parte de ser miembro de un selecto grupo de asistentes” ella se destacaba en una organización que se dedicaba a hacer a prestar servicios a ejecutivos de altos cargos como asistentes, así que luego de tantas preparaciones le había tocado un jefe de alto cargo a según un famoso, Llegando al edificio de la SM pensó "Espero que mi jefe sea alguien llevadero y sociable”, se tropieza con un hombre alto y mirada penetrante que le dice: - Torpe no vez por donde caminas – ella le dice: - Discúlpeme señor – el hombre siguió su camino con rapidez, ella le miro con cierto desdén, era algo grosero, en eso escucho a la recepcionista decir al de seguridad:- el Sr. Kim vino más mal humorado que de costumbre – a lo que él le contesto: - Heechul siempre anda de mal humor, es normal en él – ella se dirigió hasta la chica de recepción y le entrego una tarjeta que le identificaba como asistente, en eso ella abrió los ojos de forma sorprendida y luego dijo al de seguridad mientras tecleaba en una computadora: - Ya van 3 en esta semana, realmente no le duran – Irina le miro extrañada le iba a preguntar a que se refería cuando la recepcionista le dio un pase diciendo: - Va llegando tarde, le sugiero que se apresure, debe ir al 7mo piso oficina 7-b, allí estará su jefe – ella toma la tarjeta, la pasa por un lector de seguridad y pasa por un torniquete, corre al ascensor donde en ese momento se abría, le estaba esperando el hombre con quien tropezó, dentro a penas si cruzaron miradas, iban al mismo piso, y por casualidad a la misma oficina, él entro primero y la vio diciendo: - ¿eres mi asistente?, de ser así tienes ya una raya roja en tu expediente por torpe y llegar 3 minutos tarde – ella se disculpo y pensó "de todos los jefes tenía que ser este, Kim Heechul, ser para mandón y ególatra, menos mal que lo veré solo en horario de oficina", luego le dijo: - Ten – dándole una agenda negra – aquí está mi horario, mis actividades durante el mes, aunque por lo que veo duraras si acaso dos días antes que te eche, pero bueno quien sabe y ocurre algo inusual contigo, quiero aclarar algo, por ser famoso no estaré dándole autógrafos a empleados ni fotos, así que ni preguntes si puedes hacer tal cosa, segundo no me gusta que llamen amistades para decir que trabajan para mi, tercero no deseo que me tutees o me digas Oppa, soy tu jefe así que exijo eso, y cuarto te vistes pésimo, por favor mejora tu atuendo – ella miro su ropa y le dijo: - Soy una profesional por tanto se que debo hacer y sé que no debo hacer – aquello se lo dijo en el tono más neutral posible, realmente era una persona muy desagradable, jamás había sentido algo malo por alguien, hasta que le conoció, creía que le odiaba.



Luego de una mañana agitada porque su jefe decidió llamar a medio planeta tierra llego el esperado almuerzo suspirando levantándose de su escritorio se dijo a sí misma - La hora del almuerzo, descansare de él por fin - siente que alguien esta mirándola fijamente al voltear era su "amado" Jefe, que le dice: - Debe acompañarme a un almuerzo, no quiero ir solo porque se ponen estúpidos así que cuando le dé una señal usted deberá decir que tengo algo importante que hacer para irnos- ella le iba a replicar, pero respiro profundo no quería ser despedida y por el nombre de su empresa en riesgo, así que asintió sonriendo de forma forzada…



Parte II


Fueron a un restaurant no muy lejos de allí, irina estaba realmente enojada pero sabia disimular bien su enfado, en eso apenas cuando había probado una cucharada de ensalada su jefe le hace la seña practicada durante el trayecto que era rascarse la oreja derecha, ella dice con voz monótona de tanto que la repitió en el camino: - Sr. Kim Heechul recuerde que debemos ir a ver al productos de su nueva película en 20 minutos – las personas que le acompañaban en el almuerzo le felicitaron y Heechulk se levanto agradeciendo su tiempo, salieron del lugar y este le dijo: - No te salió natural, realmente eres mal siguiendo órdenes, tengo que ir a otro lado, aquí tienes para que vayas a comer algo rápido, te espero en 1 hora en la oficina – se monto en su carro dejándola parada pensando “este hombre que se ha creído para dejarme así botada, menos mal que tengo dinero extra, algo me decía que esto pasaría” , se fue a comprar algo económico como un Kimpa, algo le decía que pronto dejaría de trabajar y necesitaba ahorrar, fue a la oficina, al llegar notando que no estaba su jefe suspiro feliz, la tarde fue muy buena porque Heechul no llego, salió a la hora correspondiente rumbo a su casa, paso por unos víveres y llego a su casa, justo en la puerta la esperaba su jefe con un gato en brazos y unas cuantas bolsas, camino hacia ella diciendo: - Debo ir a un viaje de negocios de última hora y no tengo quien cuide de mi retoño, ya que están de viaje la mayoría, si le pasa algo a mi tesoro desearas no haberme conocido – le entrega al gato quien se puso algo renuente de estar con esa extraña, le dio las bolsas y se fue antes de que Irina le replicara por ese hecho.


Al revisar el contenido de dichas bolsas vio que había: talco, colonia, tres cepillos de peinar, uno mini que parecía para limpiar los dientes, una bufanda, ella miro aquello diciendo: - Estamos en pleno verano, para que va a querer una bufanda ese gato, con su pelaje es más que suficiente -. Cerró bien las ventanas para que el gato no se le escapara, era algo gruñón lo que le hacía tener un parecido sorprendente a su dueño, dentro de otra bolsa tenía una lista de instrucciones,  de cómo cepillarle el pelaje, los dientes, acostarlo, ponerle música de ronroneos gatunos para dormir, lo cual la dejo con cara de “que enfermo está este tipo”, hizo mediadamente lo indicado, en realidad nada, así que se limito a alimentarlo y darle agua, con eso era más que suficiente.


A la mañana siguiente temprano recibió una llamada de su jefe avisándole que no fuera a la oficina y que pasaría buscando su “tesoro” al final de la tarde, en cierta forma aquello le alegro, un día entero sin verle, eso ya era algo muy bueno y reconfortante, la mañana paso sin problemas a eso de las 3 de la tarde tocaron el timbre, ella salió con unos shorts cortos y una camisilla blanca, al abrir vio a su jefe y sintió cierta vergüenza por su vestimenta, de por si le criticaba su forma de vestir, ahora más todavía, él le observo con curiosidad y luego él gato se asomo al escuchar la voz de él llamándolo “Heemin tesoro ven acá”, al cargarlo le olio y dijo: - No le echaste perfume, y se ve que no le cepillaste, realmente me preocupa tu falta de seguir ordenes, ella ya totalmente enojada dijo: - Mire, sabe dejemos esto hasta aquí, yo renuncio, no soy cuidadora de gatos, ni debo soportar sus desplantes, en fin, prefiero renunciar – respiraba de forma agitada, luego agrego: - Jamás pensé que diría esto en mi vida, pero le ODIO – Heechul le miraba entre sorprendido y un dejo de curiosidad, dijo de forma calmada: - Así que me odia, que quiere renunciar, dos días solamente basto para sentir tal cosa – miro a un lado y luego dijo mirándola fijamente: - Le pago doble si se queda dos semanas, solo dos semanas, así usted será mi asistente que más ha durado, de veras que las burlas a mis espaldas son terribles, las soporto pero igual arruinan mi reputación – Irina le dijo: - Pero debemos poner límites, como le dije no cuido gatos sabe – y miro a un lado para no verle la cara, Heechul le respondió: - Entiendo, pero a cambio debe prometer que irá mejor vestida, nos vemos mañana – y dio la vuelta dejando a Irina irritada.


Al siguiente dia fue con lo que ella le pareció el mejor traje que tenia, llego 5 minutos antes y Heechul ya estaba allí vio el reloj y dijo: - Muy bien, ya sabe lo que es la puntualidad, se ve mejor, pero insisto que le falta estilo, pase ya tengo las actividades que haremos hoy – y le entrego una carpeta, debían estar a las 10 am en un programa de radio, luego debían ir a un estudio de grabación para un comercial, a las 3 debían ir a un programa de Tv de variedades y a las 7 decía cena con inversionistas. Ella le comentó sobre la cena ya que su contrato estipula un horario especifico y eso no contemplaba salidas nocturnas., él le dijo: - Le pago ahora doble, y por horas nocturnas seria 4 veces más, ahora bien está de acuerdo o se queda sin ese dinero, de veras necesita cambiar de vestuario, por cierto para la cena debe ir vestida mejor a ver si saco tiempo – y se retiro a su escritorio dejándola con un sabor amargo en la boca, y se sentó a pensar en rechazar lo de las horas extras, pero tenía planeado un viaje, así que eso sería tan bien recibido, pero era humillarse, todo se complicaba con ese hombre, y le molestaba enormemente, por ahora.


El día paso entre la emisora de radio donde se entero que su jefe no tenia novia, lo cual no le sorprendida que mujer en su sano juicio soportaría a un ser tan pedante como él, en la grabación del comercial se dio cuenta de su adicción a verse bien, él mismo se maquillaba porque no confiaba en los demás, al salir y actuar en la propaganda se veía tan bien, interesante y educado, algo que rayaba la falsedad total de lo que era, luego llego la hora del almuerzo, pensó que él se iría por su lado y la dejaría comer en paz pero se equivoco, la invito a comer alegando que debía alimentarse bien porque la veía con cara de anémica, que seguro no comía saludablemente, le pregunto por su familia y trabajos anteriores, ella le extraño aquella faceta de “ser humano” que estaba viendo en su jefe, la conversación era honesta y sencilla, no había la sombre del ególatra que estaba acostumbrada a ver, luego le dio una suma considerable de dinero al salir del restaurant y dijo: - Yo voy al programa de variedades y tú ve a comprar un vestido de noche, ve a una buena peluquería, si vas a ser mi acompañante por lo menos debes aparentar clase – y se retira dejándola con cara de pocos amigos pensando “ya se le fue lo humano, al bestia este”.

Fue al centro comercial y escogió un lindo vestido azul zafiro, unos zapatos que combinaban, se peino el cabello con un estilo recogido y sobrio pero a su vez juvenil, se veía muy hermosa, fue al sitio que él le había comentado, llego a las 6:30 como le había dicho por un mensaje de texto, al llegar le vio en la entrada vestido de negro con una corbata azul, se veía muy atractivo, su cabello peinado hacia atrás bien arreglado, al acercarse noto el olor a un perfume varonil suave y a la vez atrayente, sus ojos marrones le observaban detalladamente, viéndola de arriba abajo y sonrió satisfecho diciendo: - Excelente trabajo, parece una mujer después de todo – y camino delante de ella, Irina pensaba “Es que acaso no me veía como una mujer antes idiota”.


Durante la cena hablo con unos inversionistas chinos, los cuales le miraban como desnudándola en vez en cuando, algo que le hacía sentir muy incómoda, al terminar la cena, él la llevo a su casa y escucho algo que hizo que se sorprendiera mucho: - lamento si la pasaste mal en la cena, esos hombres no saben lo que es mantener distancia con una chica atractiva y guardarle respeto – se dio la vuelta como usualmente hacia dejándola con ciertas dudas sobre lo que sentía hacia su jefe…

Parte III
Advertencia: La siguiente Lectura contiene Lemon

Heechul llego a su a su Pent house en el centro de Seúl con una hermosa vista de la ciudad, se sentó en su sofá pensativo, mirando hacia el vacio mientras recordaba el motivo que le hizo contratar a aquella chica llamada Irina.


* Un mes atrás*

Caminaba rumbo a una tienda, un fuerte dolor de cabeza le agobiaba había despedido a otra chica, esta se echo a llorar en plena reunión por un choque emocional, según un doctor que la atendió, él sabía el motivo de eso, ella había imprimido mal el informe haciendo que su carácter se viera a relucir y literalmente hizo que la chica se sintiera inferior a un gusano, camino hacia el estante que ya conocía de ese lugar y la vio caminar, estaba hablando por el celular diciendo: - No me interesa los motivos o causas, necesito que la orden llegue mañana se hizo este pedido con 2 meses de antelación, de verdad que esto es falta de ética de su parte no le parece Sr. Jonhson, quizás el sr. Kang le encantara saber la perdida millonaria que esta por suceder a causa de su ineficiencia – hizo una pausa mientras veía las marcas de los enjuagues y continuo diciendo: - Ve que llegamos a una solución, nos estamos viendo – ella colgó tomo el producto, lo pago y se fue sin mirar a los lados, Heechul había quedado impresionado con la actitud de la chica, ella tenía una mirada profunda e interesante, además que tenía un carácter fuerte, y era linda. Tomo la caja de aspirinas y la pago mirando hacia donde se había ido, el nombre del señor Kang le hacía conocido, al llegar a su casa busco su agenda y encontró 5 señores Kang, ahora bien quienes de ellos tendrían una fabrica o distribuidora, consiguió a dos, no sabía el motivo del porque le interesaba buscar información que le llevara a conocer a dicha chica, pero le parecía algo interesante, diferente para variar.


Al siguiente día llamo y se entero que uno de ellos tenía una asistente muy eficiente, Heechul le comento sobre conseguir a alguien adecuado para él, estos le recomendaron una agencia de empleos, al llegar reviso los curriculum y la vio, una sonrisa se dibujo en sus labios, dijo que la quería a ella, pero él contrato con su actual jefe terminaba en un mes, así que le sugería otras candidatas, él a mala gana las tomo y destrozo como usualmente hacia, quería tener a Irina, no sabía si era un mero capricho o era que le agradaba aquella chica, por eso le interesaba tanto tenerla cerca, aunque como empleada, así pasaron tres semanas y por cosas del destino siempre la veía, cerca de la parada del autobús cuando pasaba en su auto, en un supermercado cuando él iba a comprar su bebida energética, en el centro comercial mientras ella veía algo que comprar pero desechaba la idea cuando veía el precio del producto, según lo que leyó ganaba bien, ahora no sabía ¿por qué se limitaba a comprar cosas?, eso era algo que debía averiguar, tenía su dirección, y paso un par de veces cerca, el curriculum que le dieron lo tenía escrito, ya que el insistió en pagar bien por los servicios de ella si se la asignaban, apenas termino el mes, él se sentó a esperar en su auto a que llegara, efectivamente lo hizo, salió y camino, en eso escucho al portero decirle al de mantenimiento: - Miren llego el amargado – en susurro pero audible, se enojo y camino deprisa sin ver tropezando con Irina, este se quería disculpar pero la rabia le hacía mantener esa prepotencia característica, no quería bajar la guardia y solo las palabras usuales salieron:  -Torpe no vez por donde caminas -, al ver la cara de sorprendida de ella se enojo consigo mismo pero siguió su camino, él ascensor llego pero él dejo que se fuera, quería subir con ella.

* Actualidad *


Se tocaba la sien con sus dedos, miro a Heemin quien estaba jugando con una bola de estambre, sonrió diciendo: - por lo menos no te perdió ni mato, eso da una impresión sobre ella no crees – suspiro, miro el techo tratando de entenderse a sí mismo, le gustaba y eso estaba claro, en tan solo tres días se había dado cuenta de ello, hasta el punto de pagarle doble para que no se fuera, pero era un orgulloso irremediable, cada vez que decía algo agradable terminaba diciendo algo que disgustaba, se echo a reír amargamente, era un total idiota en cuestiones interpersonales, pero no era su culpa a las pocas personas que había confiado, que había bajado la guardia por así decirlo le habían lastimado, que seguridad habría en que ella fuese diferente.

Irina no entendía a su jefe, era una mezcla entre un ogro y un ser humano agradable, todo un hibrido que no tenía sentido alguno, se miro al espejo y observo aquella figura que intentaba ocultar cada vez que podía, era algo tímida no tanto por falta de autoestima sino que hubo alguien que le hizo tanto daño y por su culpa se ocultaba tras ropas que no dejaban ver esa hermosura que poseía, hasta este día en que dejo esa inhibición a un lado, algo extraño con referente a Heechul pasaba, él le era molesto y repelente, pero de repente le era interesante y misterioso, negó repetidamente con su cabeza aquello era un pensamiento inaceptable y fuera de lugar.

Al siguiente día su Jefe estaba muy distante, si acaso le hablo para darle los buenos días, este tenía un mal semblante lo cual le preocupo, le llevo una taza de té, Heechul le agradeció y tomo un sorbo, ella le pregunto si se sentía bien, él le miro diciendo: - Es una migraña, te puedes ir a tu casa, voy a cancelar todo hoy, me voy a descansar – ella tomo su cartera y espero a que saliera de la oficina, en el ascensor él se recostó y su rostro se palideció aun más de lo normal, ella le dijo que mejor tomara un Taxi, que le acompañaría a su casa, Irina no sabía el porqué de aquella angustia que sentía al verlo así, pensó en eso que llamamos amor al prójimo, pero sabía que había algo más, eso que ella negaba.


Tomaron el taxi, el dio las indicaciones al chofer y se recostó pesadamente en el asiento, Irina le pidió al chofer que se parara en una farmacia, este lo hizo, ella bajo rápidamente a comprar un sinfín de analgésicos y pastillas del dolor de cabeza, no estaba segura cual era mejor para estos casos, corrió al taxi con su compra y nuevamente comenzó la marcha, ella miraba a Heechul, realmente se veía enfermo, llegaron al edificio, el saco las llaves y se le cayeron, Irina las recogió y apretó el botón del ascensor, él estaba sudando frio en ese momento, entro y se recostó de un lado de ascensor mientras presionaba el último piso, Irina estaba pensando en lo que le prepararía, un té de hierbas, que se acostara y arropara, le miraba atentamente, él mantenía los ojos cerrados, sentía que su cabeza iba a explotar, estar en estar circunstancias le hacían sentir como un hombre débil y patético, algo que era para él inaceptable, al fin se abrió el ascensor, camino por un pasillo y torpemente abrió la puerta de su penthouse entro directamente al sillón recostándose, Irina camino a la cocina, busco en los gabinetes alguna tetera y empezó a calentar agua para hacer un té, saco las pastillas, se acerco a él diciendo: - ¿Cuál de estas usas o te sirve para el malestar? – él las miro y escogió una de caja verde diciendo: - Esta es la que me quita el dolor – y se lo entrego, ella sonrió feliz por haber escogido entre tantas la correcta, y él a eso le agrado, fue a la cocina a ver el agua, en pocos minutos ya hervía, sirvió una taza de té, la dejo reposar mientras reviso los vivieres, le haría una gachas para que retomara la energía, consiguió lo que buscaba, reviso la taza y ya estaba a buena temperatura, se la llevo con la pastilla y Heechul se lo tomo sin problemas, le agradeció con una venia, ella le dijo que se acostara en su cama, él se levanto tambaleándose, Irina le sirvió de ayuda para llevarlo a su cuarto, este se acostó pesadamente quitándose la chaqueta, Irina fue a la cocina y preparo todo, a la media hora tenía una buena pinta la comida y la llevo en una bandeja, pero él está dormido, la dejo a un lado en la mesita de noche, se acerco para arroparle y dijo en voz baja: - Que descanse, me retiro – al levantarse la mano de él la sujeto, ella se asusto y le miro, los ojos estaban entre abiertos y le dijo con un tono de suplica: - No te vayas, quédate – ella le dijo que no se iría, y él la soltó para volver a cerrar los ojos, Irina fue a la sala y busco al gato para alimentarlo, había fotos de él por todos lados, con amigos, familia y famosos, en todas sonreía o ponía cara de galán, pero algo no faltaba, era esa energía atrayente que tenía, tan grande que había hecho que ella llegara hasta allí, que hasta le cocinara, tal era energía que ahora se quedaba porque se lo pidió, entonces al final no eral odio lo que sentía hacia él o es que en verdad se cumplía el dicho “Del odio al amor hay un solo paso”.

Se sentó en el sofá, no sabe en qué momento ella se quedo dormida, al abrir los ojos estaba acostada en el sofá con una manta y frente a ella estaba Heechul sentado observándola en silencio, ella se levanto y arreglo su cabello algo apenada, él sonriendo dice: - Viniste a cuidarme y termine cuidándote yo, casi te caías y morías de frio – ella le agradeció y pregunto si estaba mejor a lo que le respondió: - Soy Kim Heechul un malestar como ese no me iba a tumbar, gracias por preocuparte, te llevaría pero estoy todavía algo débil, llamare un taxi – y le sonrió de forma sincera, una sonrisa que hizo que el corazón de Irina se estremeciera.


Al siguiente día fue contenta al trabajo, por primera vez se sentía cómoda al ir, llego y no estaba Heechul, pero si una serie de llamadas anotadas en su agenda del escritorio, dejo también un mensaje de: “Fui al médico a chequearme, algo rutinario” ese día fue algo aburrido, al salir fue a una tienda, una amiga le llamo en ese momento y le pregunto sobre su “odioso” jefe, ella le comento que las cosas habían mejorado, en eso le vio en una tienda, ella le dijo a su amiga: - Creo que estoy alucinando ahora, es que me parece que lo veo en todos lados, y pensando mejor desde antes de trabajar lo veía, así como ahora, de lejos – se despidió y colgó el cel, cruzo la calle y entro a la tienda que era de ropa femenina, él estaba viendo unas camisas y le dijo a la encargada: - Ella es más o menos como usted – poniéndole la camisa por encima – este color le sentara bien creo, me lo llevo – y se lo entrego, al voltear vio a Irina quien estaba curiosa por lo que pasaba pero pregunto: - ¿Cómo le fue en el medico? – él le mostro un informe que decía que sus valores estaban bien – y le sonrío satisfecho de ello, ella le dijo que eran buenas noticias y le pregunto que si iba a ser un regalo, a lo que él le respondió: - Si le regalare eso a la chica que me gusta – y volvió a sonreír, por una extraña razón Irina sintió celos, y reprimió un grito de rabia, respiro hondo y se despidió con la sonrisa que salía cuando fingía que todo estaba bien, se molesto consigo misma por tal reacción, al fin y al cabo era su jefe odioso y petulante, además conociendo su carácter de la última persona que se fijaría seria en ella, bueno eso era lo que pensaba.


La Semana termino sin nada fuera de lo lugar, salvo que su jefe era más decente en el trato, la gente empezó a ver a Irina como un héroe de guerra, había soportado a Kim Heechul por una semana y seguía en la compañía, el sábado se levanto temprano y fue al supermercado, en eso le volvió a ver comprando unos postres, helado, gelatina, chocolate, ella se le acerco a saludar, Heechul le saludo de forma amable y le dijo que pasara un buen día, y se retiro dejándola a ella pensando en con quien comería tales cosas, otra vez tuvo ganas de gritar, pero se aguanto de nuevo, volteo y con molestia puso la comida en el mostrador, le dijo a la cajera que le falto algo, corrió a la nevera y tomo un gran helado de chocolate, al llegar a casa lo primero que saco fue el helado se sentó frente a la tv y vio el primer canal que estaba, mientras comía el chocolate y hablaba para sí misma “¿Qué mujer será esa con quién sale? ¿No debe ser una modelo porque ellas son anoréxicas? ¿Será una gordita por tanto dulce que compro?” estaba muy irritada.


Heechul sonreía en su carro, y dijo: - Esta celosa, conozco a las chicas celosas, le gusto, SI LE GUSTO – y sonreía feliz tanto así que casi choca. Llego a su apartamento, puso los dulces en su lugar y le dijo a Heemin: - si todo sale bien, tendrás una mama – y le acaricio.



El domingo Irina salió a correr al parque en eso también vio a Heechul correr y ella pensó “Espero que los dulces que te comiste con esa mujer te hayan caído mal” se volvió a recriminar a sí misma, le saludo, y este dijo: - Que bien, estas entrenando, eso es bueno para el cuerpo, yo decidí correr hoy un poco, para bajar las calorías, nos vemos mañana debo irme, alguien importante me espera – y se fue sonriendo, Irina le miro con cierta rabia, “¿quién era esa persona importante?” , por una extraña razón decidió seguirle, llego a su apartamento y allí había una mujer muy linda esperándolo le saludo con cortesía pero con una linda sonrisa, Irina decidió irse, no sabía porque estaba allí, esa era su novia, y se fue con cierta tristeza, Heechul le decía a la chica: - Gracias por venir a buscar a Heemin necesito que le hagas el cuidado a su pelaje, que le revises si tiene alguna bacteria, limarle las garras y revisarle los ojos, ya te bajo – al poco rato le bajo su mascota y se la entrego la chica le dice: - No se preocupe señor Kim tendrá su mascota en perfectas condiciones en una semana – y se la lleva, mientras él se despide de su gato.

Al siguiente día vio a Irina con la cara larga y de pocos amigos, le extraño verla así, le pregunto si sentía bien a lo que ella le contesto secamente: - Si me siento bien – él le miro sorprendido, luego recordó algo, sintió que lo seguían hacia su casa, y cayó en cuenta, se dibujo una sonrisa en sus labios y dijo de forma seria: - Irina necesito que me acompañe a un viaje mañana, es urgente – ella le miro sorprendida y dijo: - ¿Como a donde? – él le contesto: - a Taiwan, pero solo dos días – ella dijo que debía pensarlo, al ver su calendario noto que su cumple era al siguiente día, tanto estaba pensando en su situación con Heechul que lo había olvidado y dijo: - No puedo ir, tengo un compromiso mañana – Heechul le miro con perspicacia y dijo: - Bueno le diré a alguien más que me acompañe, ya sabes esa persona importante que vi ayer, lo malo es que con ella estaré distraído, necesito cumplir con la agenda, bueno veré que puedo hacer, seguro ni podre dormir – y miro a ver la reacción de Irina, el lápiz que tenía en la mano lo rompió y esto le causo gracia a Heechul pero se aguanto reír, Irina pensaba “es que acaso está loco, como va a llevar a esa mujercita a un viaje de negocios, lo menos que hará es eso, ahora si yo voy estará pendiente de lo que debe hacer, yo soy más eficiente, es mi trabajo, estoy clara en algo, es una mera excusa barata, no quiero que vaya esa bicha, mejor voy yo”, le miro y dijo con la voz más neutral posible: - Creo que iré, además soy su asistente – y le sonrío.


Al siguiente día tenía su maleta echa cancelo la cena con unos amigos y al bajar le esperaba Heechul en su carro, al verla le entrego una bolsa de regalo diciendo: - Feliz Cumple, pero no lo destapes ahora, hazlo durante la cena – y le sonrío, ella le agradeció y miro al bolsa con curiosidad, tres horas después ya estaban en Taiwan fueron al hotel donde él había reservado la Suite presidencial que tiene dos habitaciones, sala y un jacuzzi toda una belleza, se arreglaron para un almuerzo con unos ejecutivos, ella estuvo pendiente de anotar lo que Heechul le indicaba, luego caminaron por el centro de Taipéi, le enseño algunos edificios y templos, le explico parte de la cultura de esa región lo cual la dejo impresionada, ella estaba muy feliz, el se mostro amable y carismático, era su verdadero ser, el otro era una máscara, este era el real Heechul y le encantaba, llegaron al hotel, le dijo que trajera el regalo para la cena y lo destapara delante de él, ella se arreglo y fue con su regalo a pesar de la curiosidad se prometió a si misma no abrirlo, llego al restaurant del hotel, y allí estaba él esperándola con un traje gris oscuro, le sonrió e invito a sentar, ordeno la especialidad de la casa y le dijo: - Destápalo – ella lo abrió y cuál era su sorpresa ver la prenda que compro en aquella tienda, sus manos temblaron, y le miraron, agradeció y dijo: - Me compro una camisa igual a la que le dio a su chica, gracias nuevamente – él le sonrió diciendo: - Yo solo compre una prenda, era para ti, tu eres a chica que me gusta – Irina respiraba agitadamente y dijo: - Y la chica esa que estaba en su edificio, la persona importante – Heechukl dijo: - espías a la gente, bueno no puedo replicarte, yo hice lo mismo, pero hace más de un mes contigo- ella se quedo en shock y a duras penas digo: -¿Un mes? – le relato lo que había pasado y el porqué ella termino siendo su asistente, luego agrego: - Realmente me interesas más de lo que pensé que sería, pero tienes todo el derecho de rechazarme, me porte mal, así que es merecido que lo hagas, pero luego de la cena – y llego la cena muy elegante y de buen gusto, comieron en silencio, ella no sabía que pensar, se había tomado esas atribuciones por sentirse atraído una parte de ella le reclamaba su abuso, pero otra se emocionaba por el hecho de atraer a alguien como él, si definitivamente le gustaba.

Al terminar su orgullo fue más fuerte y dijo: - Mejor dejemos esto hasta aquí, cumplo con la semana y listo – él asintió sin perder la compostura y dijo: - Déjame darte el regalo real por lo menos – ella se sintió confundida, la llevo en su auto y llegaron a la parte más alta de Taipéi y le mostro el cielo señalando una estrella justo encima de ellos, y dijo: - Esa estrella es tuya – y le dio un papel que certificaba eso, ella quedo anonadada y miro el documento, luego el cielo y una lagrima bajo por su mejilla, luego el agrego: - Esa estrella según el calendario es la que te pertenece por tu nacimiento, es hermosa no crees, me costó trabajo conseguirla, pero la obtuve, espero que un hombre sepa apreciar lo hermosa y brillante que eres – le abrazo y dijo: - Mañana regresamos temprano, vamos para que descanses –

Muchas lagrimas salían de la emoción, guardo el papel en su cartera, llegaron al hotel, y el se encerró en su cuarto apenas llegaron, ella ni le había agradecido por aquel gesto tan hermoso, camino en la sala de estar de un lado a otro, quería tocar la puerta, pero no, que necia se ponía, ella le siguió al darse cuenta que le gustaba, y seguro lo iba a seguir haciendo sino se hubiese presentado el viaje, respiro hondo y toco la puerta, no respondió, volvió a tocar, nada, abrió la puerta y no lo vio en la cama, camino hacia el baño y toco la puerta, nada, volvió a tocar, nada, entro al baño y le vio el jacuzzi, en el fondo estaba él, ella se asusto y le fue a sacar, se metió dentro y lo jalo hacia arriba, él le miro sorprendido y dice: - ¿Qué pasó? – ella le dijo con voz angustiada: - Te ibas a ahogar – él dijo: - No solo me sumergí para mojarme el cabello – ella algo apenada dice: - ah era eso –levantándose y a punto de salir del Jacuzzi -solo quería decir que me gustas – y salió del mismo en eso los brazos de él la rodearon por la cintura sintiendo el cuerpo de él desnudo a sus espaldas, él le susurro al oído: - Me gustas mucho, más de lo que te imaginas Irina, mucho más – y sus labios rosaron sus mejillas con suavidad, haciendo que ella sintiera escalofríos, la manos de el acariciaban su cintura, ella soltó un suspiro, él la hizo retroceder, luego la volteo para estar frente a ella, y le beso con ternura los labios, pequeños besos que fueron extendiéndose, hasta que se convirtió en uno grande donde la lengua de él se introdujo acariciando la suya, con suavidad con ternura, luego el ritmo de ese beso fue aumentando y convirtiéndose en apasionado, la abrazo con fuerza, luego lentamente se separo de ella y beso su cuello, ella hizo lo mismo que él, con cierta torpeza producto de los nervios, la alzo en sus brazos y entro al Jacuzzi junto con ella diciendo: - El agua esta tibia y al entrar a “rescatarme” se te mojo la ropa, la recostó hasta que su cuerpo se acomodo en el fondo del jacuzzi, y él se puso sobre ella besándola nuevamente, le quito la camisa, con suavidad, dejándola en brasier, luego la falda que llevaba puesta, quedando en ropa interior, solamente, besaba sus labios, sus mejillas, con ternura, como si ella fuera de cristal, su lengua se introducía dentro de ella con suavidad y los movimientos circulares de la misma eran rítmicos y muy sugestivos, ella estaba sintiendo que su cuerpo hervía, más que el agua que los rodeaba, él le quito el brasier y lo puso a un lado con suavidad, admiro su desnudez, levanto con suavidad el torso de ella y le beso los senos uno a uno, su lengua recorría aquella piel suave, ella suspiraba, no quería que se detuviera, le quería, y su cuerpo le deseaba, subió su cuello  besándola luego le abrazo mientras volvía a besar sus labios, con una mano libre le quito la panty, ambos ahora totalmente desnudos, el acaricio el abdomen, y se sumergió en las aguas para besar su monte de venus e ir más abajo, pasando su haciendo que ella suspiraba ante ese placer que le estaba produciendo aquella acción tan exquisita, luego salió lentamente besando su abdomen levantándola, volvió a recorrer sus senos, sus manos acariciaban su espalda, luego su cuello, otra vez los labios de su adorada Irina, luego su cadera se posiciono con su virilidad totalmente excitada en la entrada de su ser, con movimientos tenues, empezó a penetrar, le decía en susurros: - Te deseo, quiero ser tuyo Irina, que tú seas mía – ella sintió un dolor intenso un movimiento después, se aferro a su espalda mientras las lagrimas bajaban por su mejilla, el agua se tiño de rojo, ella ahora se había hecho mujer, la mujer de Heechul, él dejo de moverse y busco su rostro, le beso todos lados repitiendo: - te adoro, te quiero, soy tuyo, eres mía – una y otra vez, haciendo que el corazón de Irina se acelerara por la felicidad que sentía, él volvió a moverse dentro de ella, el dolor fue menguando lentamente, luego una sensación más intensa se apodero de ella, el rose de su piel, de aquel miembro hinchado que invadía su ser, le era tan excitante, los gemidos se hicieron casi al mismo tiempo en ambos amantes, una y otra vez dentro, la penetraba con más intensidad, el vaivén , ella sentía todo su ser invadido por aquel hombre que deseaba, aquel hombre que le hacía sentir aquellas sensaciones in imaginadas, la besaba con pasión, y el movimiento se volvía más intenso, más frenético, la alzo en sus brazos y la recostó de la orilla del Jacuzzi, una vez más totalmente dentro de ella, una vez más invadiendo su ser, sintiendo como su piel cálida le acariciaba, entonces llego el momento de explotar, ambos en un orgasmo intenso, luego exhausto pero feliz, la abrazo, y ella a él, esa noche volvieron a amarse en su cama, con mayor entrega, con más caricias, una vez más entregados a la pasión y el amor que sentían.

Ella siguió siendo su asistente al cabo de 2 meses se comprometió con ella, ambos tendrían un hijo, y vivirían feliz siempre…

FIN

Peligrosamente Atractivo



Cristina visitaba Seúl, este lugar lleno de tanto sitios turísticos y sobre todo de oppas, el motivo real del porque estaba allí, había hecho tantas cosas durante un año, desde trabajar fines de semana, de visitar parientes que si acaso sabía que existía, ayudar a amigos en sus actividades todo para ir ahorrando de forma paulatina la cantidad suficiente para hacer dicho viaje, estaba feliz, llevaba una semana, y era un viaje 1 mes, algo de lo que le encantaba, había optado por alquilar una habitación en Korea-homestay una página especializada en dar contactos a turistas sobre estadías económicas en casa de coreanos, el edificio residencial quedaba al sur de Seúl, era grande de unos 20 pisos, su anfitriona había vivido en España por unos 10 años por tanto su español era bueno, ella le comento sobre algunos famosos que vivían cerca, a pesar de salir al parque cercano en vez en cuando nunca tuvo la oportunidad de ver a uno de los actores de tv que veía en los doramas, o algún cantante de un grupo popular tales como Super Junior, TVXQ o SS501, esto le molestaba un poco, pero a pesar de las quejas sobre aquello igual disfrutaba del país, de las visitas turísticas, de caminar entre esa población, eran personas amables y con una cálida sonrisa, conoció a varias chicas en una discotienda y hablaban de moda, de los oppas, de la tv, a veces se reunía con ellas para salir a un centro comercial, era fácil hacer amigos, y eventualmente algún chico simpático se acercaba a hablar con ellas con cierta curiosidad por la extranjera.


Aquel sábado se levanto temprano iría a visitar los palacios que quedaban cerca de allí, a pesar de la cercanía no había optado por visitarlos hasta ese día, sus nuevas amigas las verían en la tarde luego de que ellas terminaran sus ocupaciones personales, así que camino por la acera, viendo en vez en cuando las vidrieras y observando el lugar para disfrutar de cada cosa nueva o simplemente recordar cada detalle de este esplendido lugar que capaz no volvería a visitar en su vida, cruzo la avenida, estaba la luz correcta para los peatones, en eso un cuando estaba a punto de terminar de cruzar aquella avenida un carro se freno muy cerca de ella, y le golpeo haciendo que se cayera, se levanto enojada, el conductor de bajo preocupado y le miro las piernas tratando de ver si estaba herida por su causa, luego le vio la cara diciendo: - ¿estás bien? – Cristina entendía algo de Hangul, no era una experta pero a medias se sabía defender y dijo de forma algo despacio: - Si lo estoy – al ver ese rostro le pareció conocido y dijo también despacio: - será que usted es ¿Kim Jung Hoon? – el hombre le sonrió y dijo: - Si, y ¿usted es? – ella a penas por la emoción pudo decir: - Cristina – él arrugo la cara y dijo tratando de repetir: - Kistina – ella riendo dijo separando y recalcando: - CRIS tina – él dijo: - Cristina – ella aplaudo feliz, luego se avergonzó por esa reacción algo infantil pero es que su nombre no es fácil de pronunciar y él al segundo intento lo logro, este le dijo: - Yo debo irme, pero si quiere le llevo – ella dijo señalando él lugar a donde iba: - Voy al palacio – y él le dijo: - Te llevare a un sitio mejor en compensación por el susto – Cristina quería pensar bien la decisión pero las cornetas de una cola de autos formados hizo que sin más aceptara, además era un oppa y sin lugar a dudas uno de los que ella consideraba atractivo…


Parte II

Él la llevo a un castillo a las afueras de Seul muy antiguo que quedaba en una montaña, de difícil acceso, le conto sobre él lugar y su historia, sobre el emperador Daseung, sobre el avance de su alfabeto conocido como Hangul, era un hombre decente después de todo, se tomo varias fotos en el lugar junto con él, le invito a comer algo en un restaurant cerca, al llegar había pocos comensales, por tanto pudieron conversar tranquilos, ella le conto sobre su país y él dijo que quería visitarlo, él le conto sobre su servicio militar y el conflicto con corea del norte, él esperaba que aquello acabase y los dos países hermanos vivieran en paz, así se acabaría el miedo y la zozobra con que Vivian los ciudadanos de ambos países, él era un hombre interesante, más allá de una atractivo rostro y un buen cuerpo, lo cual le agrado mucho a ella, para él Cristina era una chica de linda energía y mirada interesante, además le gustaba ver su sonrisa.


La llevo a su residencia luego de comer y charlas tan entretenidamente diciendo: - Espero que disfrutes Seúl, cuando llegues a tu país no olvides enviarme una postal – y le sonrió mientras se montaba en su auto y se perdía de vista dejándola a ella con una pregunta: - y a ¿donde le envió la postal? – suspiro entre dos sentimientos el de alegría por conocer a alguien como él y tristeza por verlo perdido pero se dijo a si misma que él simple hecho de haberle conocido era más que suficiente para contárselo a medio planeta tierra y tenerlo en el recuerdo el resto de su vida, además le quedaban las fotos como prueba de su linda experiencia.

Al siguiente día visito otros sitios y barrios famosos en Seúl, sus amigas locales no le creían que había conocido a Kim Jung Hoon, al ver las fotos gritaron emocionadas y le dijeron lo afortunada que había sido, aunque ella no lo consideraba una fortuna más bien una experiencia muy linda al conocer alguien que admiraba y darse cuenta que no estaba equivocada por ello. Fueron a una calle concurrida donde había un mercado popular y se perdió, camino en círculos, al pasar cerca de un bar escucho una voz conocida, se asomo curiosa y vio a Jung Hoon discutiendo con un hombre de mediana edad algo panzón diciendo: -  mire Ahjussi le digo que me pague el trago o se disculpe, usted con su impertinencia lo lanzo al suelo – el hombre le dice con voz afectada por el alcohol: - Yo no tengo que pagarle nada a nadie, además si sigues molestando te golpeare - Jung Hoon le dice: - pues hágalo, golpéeme pues, yo solo le pedía que se disculpara. – el hombre se abalanza sobre él y este lo esquiva sin problema alguno, en eso lanza una botella que pega cerca de donde esta ella haciendo que grite, Jung Hoon le mira sorprendido y pregunta: ¿Cristina?, ¿qué haces aquí? - el ebrio al ver que Jung Hoon la conocía se va hacia ella para molestar, y Jung Hoon lo nockea con un puñetazo certero en la cara, la toma de la mano y ambos salen del lugar, él corriendo y ella sin saber porque le sigue, llegan a un calle continua donde está su auto estacionado, el borracho llego a perseguirlos con par de botellas en las manos y le lanza al auto mientras Jung Hoon arranca el vehículo haciendo que las ruedas chillen al acelerar, ya más calmado se estaciona unas 5 cuadras adelante y le mira diciendo: - Disculpa por haberte hecho pasar por esta situación tan peligrosa  - ella aún sin salir del shock dice: - estoy bien creo – y se revisa con cierto nervio lo que hace que él se ría estrepitosamente y ella le mire entre sorprendida y enfadada diciendo:- Te estás burlando de mí, es que ese hombre lanzo una botella cerca y no sé si me dio – a lo que Jung Hoon le dice: - Me da gracia la cara que tienes, estas bien – y sonrió mirándola con cierto dejo de ternura, continuo diciendo:- Creo que no te quedara ganas de volver a corea con estas experiencias, bueno creo que soy algo peligroso después de todo – y sonrió mirando hacia la calle, ella pensó mirándolo de perfil, con una sonrisa tenue “Peligrosamente atractivo diría yo”…

Parte III

Advertencia: En la siguiente lectura hay Lemon


A partir de ese momento se encontraban para salir, le llevo una vez al cine, donde muchas fans le reconocieron y tuvieron que huir del centro comercial, fueron a varios sitios turísticos, parques, museos, calles de mercado popular, le dio a probar comida local muy picante, algo que no le gusto mucho a Cristina, pero más eran los momentos lindos que cualquier otro, él se convirtió en su guía turístico, estaba encantado con ella, era tan linda y honesta, no había mentiras en sus acciones, hacía tiempo que no conocía a alguien en quien confiar,  un día se quedaron varados en una carretera rural y tuvieron que regresar al pueblo que habían visitado previamente, alquilo el único cuarto disponible y durmió en el poso para que ella durmiera cómodamente en la cama, lo que mostraba sin lugar a dudas lo decente que era al respetarla y tratarla tan bien, al amanecer una grúa pudo sacar el auto del lodo donde había quedado, pero decidieron recorrer el borde del hermoso bosque que les rodeaba, allí el ayudándola a bajar un camino, la acerco hacia él y le beso con ternura los labios, desde ese día su relación fue más estrecha pero igual de respetuosa.


 Una semana después fueron a la isla de Jeju un hermoso lugar paradisiaco con hermosos riscos, playas atractivas, sembradíos de flores y hortalizas que dan matices hermosos al lugar.




A las  debían regresar a Seúl, pero una tormenta hizo que se quedaran, para su mala suerte no habían habitación disponibles en las posadas y optó por llamar a sus conocidos luego de unos 30 minutos pudo contactar con uno el cuál le ofreció una casa de campo, allí fueron refugiándose con unos cobertores de plástico que le prestaron, Jung Hoon compro unos vivieres para la mañana siguiente ya que habían cenado antes de partir a la casa de campo, el camino fue inclinado y él le ayudaba para que no retrocediera por el viento, al fin llegaron, una linda casita con un patio de flores amarillas hermosas, la llave estaba escondida en un matero de la entrada, a penas estuvieron en la casa se quitaron los zapatos y medias empapadas, la casa era pequeña de un solo cuarto y un recibidor allí había una chimenea, él se encargo en destaparla y encender el fuego, mientras ella revisaba la habitación y sacaba las sabanas limpias de un closet,  él calor se apodero del lugar con suavidad, alejando el frio que sentían antes de llegar, Cristina siempre llevaba una ropa extra, luego de esa aventura en el campo la vez pasada, estaba preparada para alguna eventualidad, así que tenía su ropa seca, él también llevaba ropa extra, un pantalón deportivo y una camiseta, pusieron la ropa a secar cerca de la chimenea pero a una distancia prudencial para que no se quemaran, Cristina le dijo a Jung Hoon a modo de broma pero con un dejo de verdad: - Mejor pongamos esto lejos, contigo cerca capaz se incendia nuestra ropa y terminamos bajo la lluvia - Jung Hoon se echo a reír diciendo: - Qué poca fe me tienes – y sonrió amablemente mientras tomaba una sabana y arreglaba el sofá para dormir él ahí, se acerco a Cristina y le dio un beso en los labios de buenas noches, ella sonrió feliz y fue al cuarto, su corazón latía rápido, pensaba en lo cerca que estaba él nuevamente de ella, pero esta vez era diferente la situación, ahora ambos se sentían atraídos uno al otro, no quiso pensar en ello, en eso escucho un ruido en el cuarto, definitivamente había una animalejo, pego un grito al ver la figura de lo que parecía ser un roedor gigante cerca de la cama, el cual se metió debajo de la misma, Jung Hoon entro asustado con una leña en la mano, ella le dijo: - UN ANIMAL, DEBAJO DE LA CAMA, AYUDA – él se asomo por debajo de la cama y diviso lo que parecía ser un mapache le hizo salir y este correteo por el cuarto mientras Jung Hoon le perseguía, luego abrió la puerta y el animal salió por ahí, Jung Hoon salió y ella escucho que abrían la puerta principal y la cerraban, luego entro al cuarto diciendo: - Ya nuestro invitado se fue, el pobre estaba más asustado que nosotros – ella le sonrió y le se levanto a abrazarlo, “tan bello” murmuro.

Jung Hoon le abrazo con ternura y luego le beso, esta vez sus lenguas se encontraron, y danzaban a un ritmo suave pero aumentando la velocidad, Cristina sentía su corazón latir de forma rápida y emocionada, cerró los ojos y pensó “me dejare llevar”, él la levanto con sus brazos y la llevo hasta la cama, allí la recostó y volvió a besarla, con la misma ternura cada caricia de sus labios era una delicia para ambos, se querían y aquello era lo que ansiaban sus bocas, estar cerca de la otra persona sintiendo su aliento y calidez, el cuerpo de el posaba sobre ella, y sus manos acariciaban con suavidad el rostro de Cristina mientras ella acariciaba aquella espalda ancha y masculina en un impulso que no era propia de ella más de la necesitad de estar juntos, le quito la camiseta, vio su torso desnudo y varonil, allí él le sonrió con esa ternura característica que hacía que el corazón de Cristina se derritiera, el volvió a besarla, luego besos sus mejillas, su cuello, su lengua salía para saborear la piel de Cristina, sus manos fueron hasta el abdomen de ella y subían con suavidad la tela de la camisa, con una mano alzo el torso de ella y le quito la camisa dejando su torso desnudo con unos pechos hermosos y suaves, ya que Cristina dormía sin Brasier, él poso sus labios sobre ellos, de forma alternada con suavidad y pasión los saboreo y succiono ocasionando que Cristina sintiera su cuerpo estremecer, era un placer que jamás había sentido, los labios de el besaron la división de ambos senos y luego bajo por su vientre hasta el ombligo, ella suspiraba, mientras el se deshacía de su pantalón dejándola en panty, luego él se quito su pantalón deportivo, pero le miro diciendo: - Ok ya llegamos a este punto, pero aún puedo controlarme, ¿tu decide? – ella le miro dudando pero dijo: - Debemos terminar lo que comenzamos – aquello hizo que se sonrojara y el rio besándola con ternura, su virilidad estaba totalmente despierta y ella sentía su presencia en sobre su vientre, solo la tela separaba de todo su hombría, él se quito su bóxer y ella su pantys quedando ambos desnudos, ambas pieles se tocaban sin nada de por medio, el calor que sus cuerpos emanaban llenaban el lugar de aromas dulces para el placer, las caderas de él abrieron paso haciendo que ella abriera sus piernas y le dejara en la posición para entran a su ser, le beso con más ternura, sus manos acariciaba el borde de su torno, como si acariciara una flor, con ternura, suavidad y mucho amor, él comenzó un movimiento tenue en su caderas, posicionando su virilidad en la entrada de sur Ser, Cristina respiro hondo ante aquello, lo inevitable pasaría seria su mujer, y aunque deseaba serlo sentía miedo, pero era algo natural, algo que un hombre y mujer hacen cuando se aman y desean, él rompió aquello que la mantenía virginal, haciendo que sus uñas se clavaran en la espalda de él por el dolor que sintió, unas lagrimas bajaron por sus mejillas y él las besos, y le susurro: - Te quiero, Cristina, toda mía y todo tuyo – entre más experimentando como las paredes de su ser se adaptaban a aquel intruso, él sentía como las paredes de su vientre le apretaban acostumbrándose a su presencia, era un cálido lugar, suave y terso como la seda pero más hermoso, más sublime, se empezó a mover con suavidad, ella sentía dolor, pero era feliz, él le beso los labios mientras su ritmo aumentaba y él dolor que Cristina sentía se desvanecía, una vez más el vaivén incrementaba, él la levanto con su brazos e hizo que se sentaran en la cama aún dentro de ella, y con sus manos le había balancear de arriba hacia abajo, el placer era ahora dueño de ese momento, en ambos, sensaciones hermosas y únicas que se hacen sentir en el placer carnal sobre todo para dos personas que se quieren y desean mutuamente, él estaba totalmente dentro de ella, y sus movimiento eran más rápidos, el orgasmo llegaría en pocos tiempo y así fue explotando ambos él la recostó en la cama suavemente, mientras admiraba su desnudez, y luego se poso sobre ella feliz y ambos quedaron dormidos exhaustos pero con el amor alrededor de ellos.


Al despertar Cristina estaba sola en la cama, se vistió y fue a la sala donde un aroma delicioso impregnaba el lugar, el estaba cocinando, le miro diciéndole: - Buenos días, Ya va a estar el desayuno mi princesa – y Cristina sonrió encantada, fue al baño a arreglarse y ambos desayunaron afuera aprovechando que había escampado y el sol iluminaba hermosamente el lugar, las flores amarillas se movían por el viento mientras ellos comían y se miraban con amor, ese amor que mantendrían siempre, y que jamás se acabaría…

FIN

Duerme feliz en mis brazos



- Bien- decía una chica de mejillas redondas, con un sombrero tipo escoses muy lindo de lado de color beige, y un mapa de: - Conozca a Tokio – ella estaba tratando de llegar a una calle pero en realidad estaba totalmente perdida en esa ciudad, su japonés no era el más fluido, aunque si entendía y leía algo, pero realmente su fuerte era el Inglés, estaba parada en una esquina con cara de incertidumbre, no sabía si debía ir a la derecha o a la izquierda, cerro el mapa con cierto disgusto, saco una moneda y la lanzo al aire, la suerte le indico que fuera a la derecha, ay así lo hizo, la calle estaba llena de gente y efectivamente había tomado el camino correcto llego a una calle comercial en el distrito de Shibuya, quizás conseguiría un buen suvenir de sus adorados Kat-Tun, camino feliz viendo tiendas, compro un afiche de su grupo favorito y uno de Kamensahi su adoración, comida, cosplays realmente únicos, todo aquello un mundo diferente del que conocía pero feliz de estar allí, llego a un café de ikemens (chicos de compañía), le daba pena entrar, pero siempre había escuchado sobre esos sitios, en eso cuando decide hacerlo algo apenada sale una mujer muy apurada y se le cae un papel de una carpeta, ella lo levanta y trata de alcanzarla, pero se pierde entre la gente, no sabe qué hacer ante esa situación, observa el papel y más o menos lo que pudo entender era que se trataba de un guión, abajo había una nota a pie de página donde estaba el nombre de la autora Yuriko Tanaka,  decidió seguir viendo los lugares volvió a avergonzarse con la idea de entrar a dichos cafés así que decidió renegar dicha idea, al llegar al final de la calle, volvió a ver la hoja, volteo y la parte de atrás tenía un sello con un número, decidió llamar, fue a un teléfono público y no estaba segura del uso del mismo así que le pidió la ayuda a una joven, esta le explico y pudo marcar, un repique, miraba un grupo de chicos que conversaban y reían de forma animada, dos repiques, había una pareja que casi se tragaba vivos según su percepción, tercer repique, una viejita caminaba de forma despacio por la calle, cuarto repique al fin una voz le contesto: - Mushi Mushi – Jessy dice en ingles: -Señora ¿Yuriko Tanaka? Tengo un papel suyo – ella extrañada le pregunta a que se refiere en ingles a lo que Jessy responde: - Se cayó un papel cuando salía de un café en Shibuya, la señora dijo:- Espérese un momento – al parecer revisaba algo y dijo: - ¿En qué parte está usted? – Jessy algo apenada por desconocer el nombre del lugar dice: - Al final de la calle del café – la mujer le responde: - ¿Podrías venias a Tv Asahi? – Jessy dice: - No sé dónde queda – a lo que la mujer le responde: - No muy lejos, toma un taxi y aquí te repongo el dinero, es que tengo una reunión en 15 minutos y debo arreglar unas cosas, así que no me da tiempo de ir a buscar eso, es importante – Jessy decide aceptar aunque duda de su capacidad de llegar, revisa su bolsillo y ve que tenía unos 4000 yenes, no creía que aquello le alcanzara para un taxi, decidió tomar un bus, al fin y al cabo Yuriko dijo que no quedaba lejos de allí, fue a la parada que le indico un vendedor de hotdogs y allí se monto, el autobús se metió en calles que ella lógicamente desconocía y se tardo una 30 hora en llegar al edificio en cuestión, algo apenada corrió hacia la recepción, y allí le explico que debía entregar dicha hoja, que se la dejaba a ella, pero la recepcionista dijo que no se hacía responsable de ello, así que opto por llamar le dio un pase de visitante y le indico donde debía llevar el papel, camino por un pasillo y subió por el ascensor hasta el piso 7, allí bajo dudando hacia donde iba, en eso le vio caminar por el pasillo, al principio no creía que fuera él, pero mientras más cerca estaba más sus ojos le confirmaban, era kamenashi Kasuya, las piernas le temblaban y este le miro con cierta curiosidad, vio el papel que traía en la mano y lo tomo diciendo: - Así que esto se le cayó a la pervertida aquella, por andar buscando chicos lindos aunque diga que estaba cazando talentos – luego miro a Jessy quien estaba roja como un tomate y le pregunto: - ¿estás bien? – acercando su rostro hacia ella, Jessy perdió el conocimiento…  



Parte II



Jessy despierta en una habitación, estaba recostada en un sofá, al ver mejor los objetos que la rodeaban parecía ser una oficina, dice en voz alta: - Tuve un sueño raro con Kamenashi kazuya – y escucho la voz de él cerca de la puerta diciendo: - Estas despierta, realmente me asuste al verte desmayar – ella al verlo soltó un grito haciendo que él retrocediera. Ella murmurando decía: - no puede ser, tu no eres kame, no no no no, esto es imposible, ya me volví loca – él camina hacia ella con lentitud y dice: - Si soy yo – y le sonríe de forma condescendiente, ella se le acerca con cierto temor, y extiende su mano para tocarle el rostro, él se mantiene inmóvil aquello le parecía ahora tan gracioso, ella le toca la cara con suavidad y dijo: - No puede ser que seas real – a lo que él le dice: - Si soy real, se que alguien tan guapo como yo es difícil de creer que exista pero, es así –



Jessy sonríe al escuchar aquello y piensa “definitivamente es kame, él y su ego van de la mano”, se sienta y él le ofrece un vaso con agua, ella lo bebe mirándolo de reojo, no podía creer que estuviera en la misma habitación que su adorado kamenashi, su príncipe japonés, en eso entra la mujer con que se tropezó en Shibuya y esta le dice: - Gracias a dios estas bien, ¿te asusto kamenashi?, a mi me asusta, le digo que me avise cuando va a venir para que no me sorprenda a verlo de repente en los pasillos – se echa a reír mientras kamenashi le observa con cierta molestia, Jessy le dice: - Yo soy fan de Kat-Tun, me desmaye fue de la impresión – Yuriko le sonríe diciendo: - Bueno que suerte has tenido, te agradezco que trajeras esa hoja es para un dorama donde este – señalando con su boca a Kamenashi, va a ser el protagonista como cosa rara. Él le dice: - Yo soy perfecto para ese papel, bueno en realidad para todos en los que he actuado he sido el ideal – Yuriko le da un golpe en la frente diciendo: - Deja de ser tan ególatra – y luego la mira a ella diciendo: - Bueno te dejo con Kame debo arreglar unas cosas importantes – mira a Kamenashi diciendo: -espero que te comportes como un caballero con ella o te la veras conmigo – este último le mira con cierta molestia pero dice: - Yo siempre trato bien a las damas, sobre todo cuando son bonitas – y le guiñe el ojo a Jessy haciendo que se ponga roja como un tomate.



Sale Yuriko dejándolos nuevamente solos y Kamensahi le pregunta de donde era a lo que ella le dice que de Venezuela este emocionado la mira de arriba abajo y dice: - Que genial, ya sabía que esa belleza era de tierras lejanas, me gusta tu país, quiero ir allá – y le dedica una sonrisa, haciendo que ella se sintiera mareada y tomo un gran sorbo de agua para tranquilizarse, su mente estaba de fiesta y por tanto su cerebro estaba que estallaba de la emoción. Kamensahi le pregunta sobre donde estaba hospedada para llevarla, ella le da el nombre y salen de allí, en los pasillos del corredor se consiguen a varias personas que saludan a Kame con cierta confianza y amistad, entraron al ascensor y ella miraba hacia el techo aunque sus ojos en vez en cuando miraban ese rostro del hombre que tanto le gustaba, este le dedica una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban, le agradaba la chica, aunque era algo extraña se veía muy alegre y vivaz, algo que le encantaba en las personalidades femeninas. La llevo al hotel y le dio su número diciendo: - Si te pierdes o necesitas ayuda para cualquier cosa me llamas, igual ya sé donde te hospedas y estaré pendiente que estés bien – ella se aguanta las ganas de abrazarle en ese momento, al fin y al cabo es japonés y ellos no son dados al toque físico.



Paso tres días y Jessy había decidió no llamarle, no tanto porque estaba nerviosa o le daba pena, sino que no encontraba una excusa para hacerlo, en las noches no podía dormir tratando de encontrar una lo suficientemente creible para llamarle, muchas situaciones desde las más simples para saludar como las más estrafalarias como que su vida corría peligro vinieron a su mente en diversas ocasiones, ese día estaba resignada a que no le vería más, o eso pensaba, un hombre de rasgos mestizos se acerco a ella preguntando la hora en eso le arranco el bolso y salió corriendo, ella cargaba allí su pasaporte y la llave del hotel, en su bolsillo tenia la tarjeta con el numero de Kamenashi, esto era el momento ideal para llamarle, pero mejor no, volvió a discutir consigo misma, pero a quien más podía llamar, asì que fue hacia un teléfono público, saco una tarjeta que tenía preparada para llamar en cualquier momento y marco, un repique, ”le voy a decir hola es Jessy”, dos repiques, “la chica que conociste y se desmayo”, tercer repique “tengo un problema y necesito tu ayuda”, cuarto repique: “Mushi Mushi”. Jessy hablo con una voz casi inaudible: - Ohayo gasaimasu – Kamensahi le responde: - ¿quiñen habla? – ella le dice: - La chica del desmayo, la que le llevo el papel a Yuriko – dijo esto con cierta tristeza pensando en que no la recordaría y Kame responde: - Jessy ¿Por qué no me habías llamado? – a lo que ella respondió: - No tenía una razón de peso para hacerlo, ahora si la tengo – él con preocupada le dice: - ¿Qué te paso? – ella responde con la voz avergonzada: - Me robaron – él con voz angustiada dice: - ¿Donde estas? – ella le pregunta a un transeúnte, ella le explica más o menos su ubicación y Kamenashi le dice: - Voy para allá no estoy muy lejos – Ella cuelga y ve a los lados diciendo con cierta molestia: - Ni en mi país que es uno de los más peligrosos me ha pasado esto – y mira con cierto temor a los lados, unos 5 minutos después una camioneta se estaciona y de allí se baja Kamenashi buscándola, al verla le hace señas que se acerque y le dice con voz tierna: - Todo va estar bien – la lleva al hotel, le dice que le acompañara a decir que le robaron la llave y que le cambie de habitación, al subir para ver si todo está bien, el cuarto fue abierto y le habían robado el efectivo que tenía guardado en su maletas, ella se sienta muy molesta y unas lagrimas empiezan a rodar por sus mejillas, Kamenashi manda a llamar al gerente y le reclama por la falta de seguridad del edificio, acomoda las maletas de Jessy u dice: - Ven conmigo – ella le sigue y él gerente le da una suma de dinero por compensación a ella, al salir le pregunta a donde iban a lo que él le dice: - A mi casa -…



Parte III



“Duerme Feliz en Mis Brazos”



Advertencia: En la siguiente lectura hay Lemon



Jessy le acompaño aunque muy asustada, pero Kame le daba seguridad, se veía una persona que confiaba en sí misma y controlaba la situación sin problema, llegaron a su casa, un apartamento en la zona sur de Tokio con una hermosa vista al puerto cercano y el hermoso mar. Al entrar ella vio a alguien buscando algo en la nevera, al voltear la persona vio que era Ueda Tatsuya, Jessy pego un grito y corrió hacia él a abrazarle, este le miro extrañado con sus manos ocupadas con comida y viendo a Kame dijo: - creo que tengo a una persona abrazándome, me parece que es una chica y no es japonesa – Kamenashi se echo a reír y entro Kokie en bermuda y camisilla blanca diciendo: - escuche un grito – Jessy le miro y volvió a gritar y le abrazo, Ueda dijo: - Guao ella grita y corre rápido, debe ser familia lejana tuya Koki – y se echo a reír, dejando a Koki con una cara de pocos amigos.



Salen Nakamaru junto a Junnosuke algo curiosos por la bulla, Jessy suelta a Kokie vuelve a gritar emocionada y se lanza al más cercano que era Nakamaru y luego a Junnosuke, después vuelve al lado de Kamenashi como si nada hubiese pasado y este sonriendo dice: - Es una amiga de Venezuela y se queda acá, espero que ustedes – señalando a Koki y a Nakamaru – van a quedarse en su apartamento, y no usualmente como hacen cuando estamos libres, para que ella pueda quedarse aquí el tiempo que dure sus vacaciones, ha pasado por momentos difíciles y quiero que lo pase bien, además es nuestra fan, creo que ya se dieron cuenta – Ueda dice con voz dulce a ella: - Hay comida, hay jugo, hay cama y cobija, todo lo que necesitas, y si quieres un abrazo nuevamente te lo doy – acercándose y Kamenashi se atraviesa diciendo: - mejor como que te mudas con koki y que se venga Nakamaru tu eres muy peligroso con las chicas – Ueda pone cara de inocente diciendo: - Yo no haría nada malo, ¿tú crees que te haría algo? – mirándola con cara de bebe, Jessy sonríe emocionada diciendo: - No creo, eres una dulzura – Kamenashi le dice: - No te fíes, como fan debes saber que es un mujeriego – Jessy asiente diciendo: - es verdad, lo es, pero no deja de ser una dulzura – y le sonríe tímidamente mientras Ueda le guiñe el ojo, Kamenashi dice: - Dormirás con la puerta con Llave y estaré pendiente de ti – señalando a Ueda.



Acomodo las cosas de ella en el cuarto continuo al suyo y le explico que el baño de afuera seria el suyo ya que los otros cuartos tenían baño privado, le dijo que al siguiente día le acompañaría a Tv Asahi para revisar algo y luego la llevaría a conocer Tokyo con gusto. Ella asintió feliz, él cerró la puerta para que ella se acomodara, pego la cara a la almohada para ahogar muchos gritos de emoción, a pesar de que ya había gritado quería seguir haciéndolo, estaba muy feliz de conocer a sus Kat-Tun, y estar cerca de su amor platónico Kamenashi Katsuya, se baño y vistió en el mismo baño, le daba pena salir en toalla, en la sala estaba Nakamaru jugando con Ueda en el Play, Kamenashi estaba en la cocina sirviéndose un jugo, Koki estaba en el balcón fumándose un cigarrillo, Junnosuke salía de su cuarto y la vio viéndolos de lejos, se le acerco lentamente se puso a su lado diciendo: - Espero que hayas disfrutado tu baño – haciendo que ella pegara un brinco por la sorpresa y el sonrió amablemente, ella le dijo que había tenido un buen baño, Ueda volteo y la vio invitándola a sentarse junto a él, ella sonriendo lo hizo y le dio el control diciendo: - Debes matar a todos los zombis que aparezcan y no dejes que Nakamaru te gane, es tramposo – e hizo un puchero que le encanto a Jessy. Así pasaron el resto de la tarde y cenaron, Jessy estaba encantada con sus Kat-Tun, al poco rato Koki y Nakamaru se fueron al apartamento de al lado donde Vivian, y Jessy se fue a acostar feliz, no creía la suerte en la que estaba siendo fan de este grupo japonés increíble y genial, solo faltaba que conociera a Akanishi, aunque aquello seria rayar en lo increíble, pero todo es posible.



Temprano se levanto, estaba ansiosa por acompañar a su amor Kamenashi a Tv Asahi, se arreglo, se puso muy linda, y salió feliz sonriendo a la sala, Ueda comía cereal y le sonrió al verla tan linda, ella se sonrojo, en eso Kame salió arreglado diciendo: - Comemos algo en el camino  - e hizo señas para que salieran, ella se despidió de Ueda y siguió a Kame, en minutos ya estaban en su auto rumbo a Tv Asahi, allí hablaron sobre sus trabajos y ella le pregunto si todavía mantenía contacto con Kamenashi este le respondió que sí, la amistad estaba allí, aunque los problemas los alejaron en vez en cuando se hablaban por el celular o se veían en eventos, su tono de voz parecía frio y distante, al parecer aquel tema no le gustaba en lo absoluto así que Jessy cambio rápido diciendo: - Yo hice una página de Fans en Facebook para mi país y un twitter, a ti no te gusta eso, pero es divertido leer lo que opinan de ti, y los chicos – dijo esto sonriendo, él le dijo que veía gracias a una cuenta de un amigo, pero que no estaba seguro de abrir una cuenta.



Llegaron a una cafetería cerca de Tv Asahi y comieron unos panes muy ricos de queso con un café de lata, lo cual le encanto a Jessy, llegaron a la reunión con Yuriko quien le saludo amable y se sorprendió al verla, Kame le explico la situación lo cual a ella le agrado y murmuro a él: - Quizás kami-sama (Dios) te tenía preparado esto para que te enamoraras por fin – y le guiño el ojo. Jessy le permitieron estar en la reunión, ella entendió que se trataba de un dorama donde el chico tenía que pasar varias pruebas de amor para conseguir a su amada impuestas por el espíritu de un rio, estaba basada en un poema y se ambientaba en época feudal de Japón.



Al salir le invito a almorzar, y fueron a un sitio muy lindo donde comieron comida típica, estaba adorado con bonsáis y lindas pinturas de geishas con paisajes japoneses, un lugar que daba calidez y elegancia, él le comento sobre un nuevo proyecto discográfico y le pregunto sobre su país, ella le comento sobre la comida, las arepas y sobre todo sus adorados Mcflurry lo cual le hizo reír a él diciendo: - A mí también me gustan – y le sonrió. Caminaron por un jardín que tenía ese lugar muy amplio y bonito, le comento sobre los doramas que había hecho, lo divertido que fue las filmaciones y lo difícil de algunas escenas, ella le comento sobre sus estudios de mercadeo, sobre sus amistades y él le gustaba escuchar aquello, era una chica muy interesante y abierta, de esas que te encanta embelesarte en sus pensamientos y emociones.



Llegaron a casa con un Ueda que corrió a abrazarla diciendo: - Pensé que te había dejado botada o algo así – Kamensahi le mira enfadado diciendo: - Yo no haría eso – Ueda le responde: - Lo hiciste con Tatto – a lo que Jessy sonriéndole le pregunta: -¿Tatto? .- Ueda le responde:- Un gato que teníamos – Kamenashi le dice: - ELLA NO ES UN GATO, COMO LA VOY ABANDONAR, y te informo que Tatto está en un lugar de retiro como mascota, así que NO LO BOTE – Ueda sonriéndole le dice:- Me dirás donde queda para ir a visitar a Tatto – a lo que Kamanashi responde: - No, vas a molestar a los pobres ancianos y seguro te secuestras al gato – Ueda hace puchero y se va a sentar enojado frente al televisor, Jessy iba a consolarle cuando Kame la toma del brazo diciendo: - No le hagas caso, solo está jugando al enojado, de verdad no lo está, ven te enseñare unas fotos – y van a un pequeño estudio que había al lado de la cocina, allí había muchas fotos y reconocimientos por la trayectoria del grupo, en eso tocan el timbre y Ueda va abrir, al minuto entra al estudio diciendo: - Él está aquí – su cara parece inexpresiva, Kame sale con la misma expresión hacia el pasillo de la entrada, Jessy se asoma curiosa y ve a Akanishi en el umbral de la puerta, ahogo un grito pero no salió a abrazarlo como a los otros, ya que el ambiente se notaba tensó, le daba miedo la reacción de kame si lo hacía, además que la expresión de Akanishi no era la mejor, Kame salió al pasillo y Akanishi le siguió cerrando la puerta no sin antes verla con atención.



Ueda se sentó en el sofá mirando la tele pero esta vez sí estaba enojado, ella se sentó a su lado diciendo: - Hoy fue un día muy genial, Kame me mostro Tv Asahi y me invito a comer, seguro te gustaría comer a donde fuimos – Ueda le sonrió y dijo: - Me alegro que disfrutaste el día – pero su rostro volvió a cambiar, opto por mirar la TV en silencio a su lado, a los pocos minutos entro Kame con mal semblante diciendo:- Tengo que ir a Kyoto este fin de semana, ¿Qué planes tienes? – dirigiéndose a Ueda, este le dijo: - Prometí pasar el fin de semana con mi familia, tengo tiempo que no les visito, debes ir a arreglar lo del condomio compartido que tenemos allá ¿supongo? – Kame asintió y saco su celular para llamar, Jessy presto atención y en resumen: Nakamaru estaba en un show de variedades y no podía faltar, Koki tenía una cita con una chica y Junnosuke estaba pensando ir a unas aguas termales al sur. Kame miro molesto a un lado, y dijo: - El viernes arreglamos lo de los papeles – luego mirando a Jessy dice: - Iremos a Kyoto, es un lindo lugar – y le guiño el ojo, dejando a Jessy con el corazón latiendo a 1000 por hora.



La semana paso volando, más rápido de lo que ella esperaba, pero igual había compartido con el grupo, reído con sus riñas tontas y la capacidad de arreglar las cosas rápidamente, todos tenían un encanto pero sobre todo Kamenashi, él la trataba tan bien, le llevaba al cine, a sitios turísticos, le hacia reír, pero por alguna razón nunca había podido dormir bien, la preocupación de estar a solas con Kamenashi le hacía sentir muy nerviosa y no podía conciliar el sueño, a pesar de eso lo disimulaba muy bien, en las noches trataba de dormir corrido pero se despertaba pensando en muchas situaciones que terminaban en lo mismo, en Kame riéndose de ella y Jessy avergonzada.



El viernes llego y Kame había arreglado lo de los papeles, se irían ese mismo día para llegar a las 8 pm a Kioto, así lo hicieron el trayecto en auto era pintoresco, con casas y lindos bosques que rodeaban el camino, al anochecer los faroles eran bellos y coloridos, se pararon en varios lugares para tomar fotos,  llegaron a Kyoto a una linda residencia donde les esperaba en la entrada Akanishi, este le saludo con cortesía y miro a Jessy diciendo: - ¿No me presentas a tu novia? – le sonrió de lado, Jessy le saludo esperando que Kame negara tal cosa pero agrego: - Se llama Jessy, es todo lo que debes saber de ella, aquí están los papeles, entregamos firmemos y acabemos con esto – entraron allí había un par de hombres de mediana edad al parecer abogados, estos vieron los documentos, Kame firmo un acto de entrega y puso un manojo de llaves en la mesa cercana diciendo: - Bueno esto era lo último que nos unía señor Jin, espero que tenga una vida larga y prospera – se levanto tomo la mano de Jessy y salió del lugar algo molesto, volvió al auto, prendió el motor dirigiéndose hacia el norte, luego de 5 calles, llego a unas casas rupestres muy lindas y acogedoras, allí toco la ventanilla de la primera casa y salió una mujer mayor que le sonrió y le dio unas llaves, luego camino hacia tres casas más allá abriendo la puerta e invitando a Jessy a pasar.



Habia dos habitaciones, Kame le indico cual era la suya y él dijo: - estoy cansado, voy a dormir, mañana te enseño el lugar – y se fue a su cuarto dejándola preocupada, ella se sentó en el sofá tratando de calmarse, ella no era una chica de lagrimas pero se sentía muy triste por lo que Kame le dijo a Jin, lo último que los unía se había acabado, así no más Jin no era parte de Kat-Tun, al parecer eso había pasado ese día y ella había sido testigo de ello, una lagrima traviesa rodo por su mejilla, pensando en lo triste que estaría su amado Kamenashi, en eso el salió de su cuarto en bata y al verla se sentó a su lado diciendo: - No puedes dormir, supongo – le miro el semblante preocupado y antes de que ella le dijera algo le dijo: - Yo estoy bien, no te preocupes – y le abrazo con ternura, haciendo que él rostro de Jessy se recostara de su cuello, la preocupación se alejaba así como aquellos miedos que la invadieron días atrás, sin más sus ojos se cerraron y por fin Dormía feliz, la respiración de él acompaño la respiración profunda de Jessy, así quedo Kame un buen rato, sirviendo de almohada para ella, luego la alzo en sus brazos y la llevo a su cama, allí le arropo y beso su frente diciendo: - Que duermas bien- él fue a acostarse cansado y durmió toda la noche más tranquilo, ya que todo final tiene un comienzo.



Al siguiente día fueron diversos templos en Kyoto, disfrutaron de la gastronomía, huyeron de fans, se disfrazaron haciendo que Jessy se riera de la peluca rubia que Kame había escogido y este se burlara de los bucles dorados que tenia la suya, se tomaron fotos de sus atuendos estrafalarios, en los jardines hermosos, en las calles llenas de visitantes y vida, aquel lugar era hermoso en todos los aspectos y ella estaba muy contenta por la compañía, ella le hizo corretear por entre unos árboles de cerezo, estos no tenían flores pero lucían hermosos, en eso se resbalo y cayo de espalda, Kame no paraba de reír mientras se le acercaba y se resbalo cayendo encima de ella, ambos se miraban a los ojos, y la beso, un beso tenue y sencillo pero hermoso para ambos, el resto del día lo pasaron tomados de la mano y conociéndose más, ella entendió que él era una persona con lindos sentimientos que los ocultaba tras su ego y orgullo, él descubrió que ella era de personalidad fuerte pero a su vez había una parte generosa y amable dentro de sí, que a pocos dejaba mostrar.



Él le dijo que fuera a un mirador cercano mientras él hacia algo personal, Jessy le hizo caso y se puso a ver el hermoso paisaje, como el cielo se pintaba de los colores del atardecer dando paso a la noche, paso una hora hasta que él llego diciendo: - Perdón no pensé que tardaría tanto – y le ofreció su brazo para caminar juntos hasta la casa, al entrar habían velas aromáticas y un olor delicioso de cena, él había hecho todo aquello para sorprenderla, Jessy le abrazo emocionada mientras él abría una botella de champan, y servía dos copas, la comida era deliciosa y más a sabiendas que lo había cocinado, charlaron de cosas banales pero sobre todo de ellos, de sus sentimientos, abriendo sus corazones uno al otro.



Así a la luz de las velas, él la beso, con ternura y luego aumentando el ritmo, aquel beso estaba lleno de pasión, las lenguas se rozaban con suavidad y ritmo, aumentando el movimiento de sus labios, ella sentía que su corazón se saldría de la emoción mientras que él corazón de él latía de forma acelerada y emocionada, sus manos acariciaban las mejillas de ella, y bajan con suavidad hasta el cuello, las manos de ella acariciaban su cabello, perdiéndose sus dedos entre su melena corta pero alborotada, la recostó sobre la alfombrilla, sin despejar sus labios de ella, ambos enamorados, ambos demostrándose que se amaban, con cada caricia, con cada contacto de sus labios, los cabellos largos de ella adornaban hermosamente la alfombrilla y el admiro con ternura aquello murmurando: - Eres preciosa, realmente muy bella – ella le dijo: - Tu eres hermoso, eres mi príncipe – a lo que él dijo: - un príncipe era lo mínimo que podía ser – haciendo que ella se riera junto a él, volviendo a besarla con suavidad, se detuvo diciendo: - Mejor vamos a dormir- ella le tomo del rostro diciendo: - Yo no tengo sueño, no estoy cansada – él le dijo: - Bueno que conste que sugerí ir a dormir - y le sonrió pícaramente mientras volvía a besarla con intensidad, sus manos subieron la camisa de ella y con una mano levanto su torso para quitársela, dejándola en brasier, él se quito la camisa, y le volvió a besar, un beso más intenso, luego sus labios se posaron por su barbilla para besar con pasión su cuello haciendo que ella suspirara, sus manos pasaron sobre su brasier con suavidad, Jessy sintió que su piel se erizo ante aquello, y un suspiro dejo escapar de sus labios, el desabrocho su brasier dejándolo a un lado, ambos lucían sus torsos desnudos sin vergüenza, felices de estar con la persona del que se habían enamorado, él se poso sobre ella besándola mientras sus pieles rosaban una a otra, aquellos cuerpos intercambiaban caricias y su calor, las manos de ella recorrían con suavidad su espalda mientras el recorría su torso con delicadeza, las manos de él eran suaves ocasionando que las caricias le hicieran sentir excitada y sobre todo extasiada ante cada centímetro que tocaba de su piel, para Kame era una hermosa mujer que debía tratar como si de un rosa se tratase, darle el cariño disfrutando cada momento y segundo de ese cuerpo, de esa alma, se ese corazón que estaba dispuesto para él, le beso con más pasión haciendo que los suspiros de los labios de ella llegaran uno tras otro, desabrocho su pantalón y el de Jessy y ambos ayudaron a quitar aquella ropa que les molestaba, quedando desnudos en poco tiempo, él la volvió admirar y poso sus labios sobre sius senos, les acaricio con la punta de la lengua haciendo que Jessy gimiera, allí en aquella sala estaban los dos completamente desnudos, bajo el aroma de las velas que desprendían un olor dulce y afrodisiaco, la virilidad de él estaba totalmente excitada, y ella estaba lista para ser suya, ambos a punto de entregarse por completo, las caderas de él perfiladas se abrieron paso lentamente entre las suyas, y poco a poco se preparo para entrar en ella, con suavidad, con ternura, sus movimientos de cadera iban preparando para hacerla suya, ella le abrazo, mientras el rompía para invadir su interior, el dolor lo soporto, cerrando sus ojos, sus manos se aferraron a los hombros de él, Kame detuvo su movimiento y poso su rostro sobre el de ella diciendo: - Gracias por existir Jessy, de veras, sin ti ahora estuviera tan solo – le beso el rostro con la delicadeza que solo él podía darle, y los labios con amor, sus lenguas jugueteaban mientras él sentía las paredes de ella rozándolo y estrechándolo, acostumbrándose a él, sus movimientos de caderas comenzaron nuevamente, entraba totalmente dentro de ella, y el dolor desvanecía en cada va y ven, la alzo aun dentro de ella, Jessy tenía sus piernas alrededor de sus caderas y este le dijo: - Terminemos esto más cómodos – mientras la llevaba a su cuarto, allí la poso sobre la cama, los movimientos de caderas se intensificaron, luego salió completamente de Jessy para besar sus senos y succionarlos, mientras una mano acariciaba su entrepierna con pericia, entro de nuevo dentro de ella y volvió a poseerla de forma rítmica besándola, sus labios escapaban suspiros juntos con los de Jessy, una y otra vez dentro, una y otra vez entregados a ese movimiento sexual que embriagaba sus cuerpos y era necesario para ellos, él salió de ella y la puso de lado, para volver a entrar entando él atrás de ella, mientras besaba su cuello y sus manos acariciaban sus senos, haciendo que ella se sintiera exitada y llegara al orgasmo minutos después y él llego segundos después en una explosión que lleno su ser, salió lentamente de ella y le beso apasionado, Jessy le abrazo y quedo dormida, feliz en sus brazos.



Las vacaciones de Jessy fueron las mejores de su vida, compartió más con los chicos del grupo y sobre todo con su Kamenashi, el cual le trataba como una reina, al regresar al Venezuela él le sorprendió con que iría con ella, y su amor transcendería las fronteras, más allá de lo que imaginaban…

FIN